El problema
Las consultas llegan a una bandeja de entrada, un cuaderno y un teléfono, sin una vista única de quién está interesado y sin seguimiento confiable, por lo que los clientes potenciales cálidos se enfrían silenciosamente.
La forma antigua, y lo que cuesta
Consultas rastreadas en una bandeja de entrada compartida, notas adhesivas y una hoja de cálculo, con seguimiento que depende de quién esté trabajando.
Una tarifa mensual por un CRM genérico que aún no se conecta con su horario o tratamientos.
Varias horas a la semana reingresando consultas y haciendo seguimiento, con clientes potenciales perdidos simplemente porque nadie hizo seguimiento a tiempo.
La forma Sulaia
Cada consulta se convierte en un cliente potencial rastreado en un solo canal, con formularios web que lo alimentan directamente, seguimiento automatizado, y un embudo claro desde la consulta hasta la reserva y el tratamiento para que pueda ver exactamente dónde pierde clientes.

Qué obtiene
- Un canal, nada se escapa
- El seguimiento sucede aunque nadie lo recuerde
- Vea su verdadera conversión de consulta a tratamiento